Consejos prácticos para la cata del vino

15 04 2008


Se nota que últimamente estoy bastante liado, pero tomaré esta serie de posts como un deber más a seguir semana a semana. Esta vez voy a comentaros algo interesante sobre la cata de los vinos.

La cata

Encontrareis distintas definiciones del término cata, pero la que más me gusta es la que se refiere a la apreciación mediante los sentidos de las cualidades que posee un vino, para así conocerlo y calificarlo.

Una cata puede ser horizontal o vertical, en tanto que los que participen sean varios vinos con una característica en común (horizontal), o que sea un mismo tipo de vino pero de distintos años (vertical). Necesitaremos unos 15 minutos para la cata.

El orden de una cata siempre es el mismo: primero vista, luego olfato y luego gusto (y también tacto). La vista se encarga de reconocer el color del vino, lo que analiza su limpidez, la efervescencia y la fluidez del vino. Esta es la primera impresión que nos da el vino.

Tomamos la copa desde la base para no trasmitir el calor de nuestras manos hacia el vino, y procedemos a observar el vino a través de una luz (natural, en lo posible al aire libre). Allí determinamos su limpidez, su efervescencia y su fluidez. Luego miramos desde arriba hacia el centro de la copa, donde veremos el “corazón” del vino (centro más oscuro). Allí se determina su color, su ribete y capa (o transparencia).

El olfato se realiza lógicamente a través de la nariz, habiendo dos tipos. El olfato directo se encarga de reconocer el aroma desde la copa, mientras que el olfato vía retronasal nos deja el llamado “aroma en boca”, que es más bien el aroma que nos resulta cuando el vino ya está en nuestro paladar.

Primero se olerá la copa desde arriba parada y sin mover. Luego se mueve ligeramente haciendo girar el vino, oliendo nuevamente y sintiendo los nuevos aromas que se desprenden. La inspiración debe ser lenta, de unos 4 a 5 segundos (todas iguales, esperando el mismo tiempo entre inspiraciones).

El gusto (aunque muchos no quieran aceptarlo) es el último en participar de la cata junto al tacto. ¿Cómo que participa el tacto? Aunque no parezca a primera vista, el tacto tiene un rol muy importante. El problema es que solemos asociar al sentido del tacto con las manos, cuando en realidad no es así. La boca también posee este sentido. El gusto de nuestra lengua nos trasmite el sabor (las sustancias químicas que posee), mientras que el tacto es lo que nos permite reconocer el burbujeo, la temperatura en boca del vino, su textura, su astringencia, su consistencia y su causticidad (que es el “calorcito” que nos deja en la boca el vino).

Hay que distinguir el gusto instantáneo (o ataque), que se percibe en los primeros segundos, su evolución (variación continua de la sensación), y su final, que es luego de 10 segundos de mantener el vino en la boca y expulsarlo, cuando queda su impresión.

Creo que con todos estos consejos vamos a ser muy buenos catadores, así que llega el momento de ponerlos en práctica. :P

Vía | atime4wine